viernes, 18 de marzo de 2011

Corto y fácil: actualízate sobre las 'nuevas' metodologías para la enseñanza de ELE

Muchos de nosotros hemos aprendido lengua, historia o idiomas, repitiendo como un lorito conocimientos vacíos de contenido que el maestro impartía en el aula. Algunas cosas nos han quedado, pero creo que la mayoría ha escapado de nuestras neuronas. Digamos NO a la enseñanza del pasado. El alumno es mucho más importante de lo que pensaban nuestros maestros.
Antes de comenzar a escribir este artículo decidí hacer un paseo por la red. Como así también, pispiar los libros que tengo en mi biblioteca. Hay tanto escrito sobre el tema….yo sólo intentaré diagramarles algunas bases, lineamentos básicos y no comenzar a escribir páginas y páginas con conceptos difíciles. Respetando la idea de  mi página, quisiera brindarles estas ideas de la forma más breve posible y en un idioma entendible y accesible.

La metodología aceptada en nuestros días para la enseñanza del español como segunda lengua parte de un cambio conceptual aceptado por los métodos pedagógicos en general. Estas nuevas formas de enseñanza han revolucionado todo el espectro pedagógico. La idea principal es darle al alumno un lugar activo en el aprendizaje y no el lugar pasivo que ocupaba en el pasado, donde el maestro era la figura principal "dueña del conocimiento" y único ente activo en el proceso de enseñanza  y aprendizaje.

Las metodologías tradicionales se basaban en la enseñanza a partir de secuencias de conocimientos. Primero se enseñaba la teoría. El maestro parado frente al pizarrón explicaba el tema, luego los alumnos hacían prácticas para memorizar e interiorizar el conocimiento y luego se incluían los conocimientos adquiridos a los diferentes contextos. Así estudié yo en la escuela, allí por los años 80. Esto hoy ha cambiado totalmente, lo veo también en los métodos a través de los cuales aprende mi hijo, que cursa su primer grado. Es muy diferente como se le enseña a leer, a escribir, a sumar y a restar  de cómo me enseñaron a mí.

Si aplicamos las metodologías tradicionales a la enseñanza del español para hablantes no nativos, un maestro que quería enseñar el tema de "ser y estar", primero se paraba en el pizarrón, enseñaba la conjugación, sus usos y las diferencias entre ellos. Luego se trabajaba con ejercicios de memorización, por ejemplo, ejercicios para completar y sólo luego se aplicaban estos conocimientos en un contexto, practicando por ejemplo, la presentación entre dos compañeros.

Esto hoy ha cambiado mucho. En nuestras aulas, primero de todo, se le da a los alumnos algún ejercicio para que intenten presentarse, sí aunque no conozcan el verbo ser. Sólo después el maestro explica un poco de cada verbo e incluso no todo el tema, sino lo referido al contexto al cual se ha querido aplicar el tema.

Actualmente se aplica el denominado Enfoque Comunicativo que ha desarrollado ulteriormente una nueva metodología basada en el Enfoque por Tareas.

El enfoque comunicativo es lo que su nombre expresa. Maestros: los alumnos estudian español para comunicarse. Debemos enseñar un idioma funcional. Debemos asegurarnos de que lo que estamos enseñando tenga una función. Por ejemplo hacer una actividad como "presentar los pasaportes," para los que viajan por primera vez a un país hispanohablante o saber "presentarse." Sólo en este contexto enseñaré luego el verbo ser. Este verbo no cumple una función sólo gramatical, sino un concepto funcional, práctico, en un contexto determinado. Lo prioritario para fomentar y convertir en realidad el enfoque comunicativo es poner en práctica la competencia comunicativa, es decir, lograr una práctica social del lenguaje.

La idea es adecuar los temas gramaticales a los ámbitos en los que nuestros alumnos deberán interactuar, los temas de interés en los que habrán de moverse y vivir. Por este motivo, es de suma importancia tener en cuenta, a la hora de planificar, qué motivo lleva al alumno al estudio del idioma español. En niveles iniciales, partimos de la premisa que todos los alumnos necesitarán ser capaces de realizar funciones como: preguntar, describir, informar, presentarse, identificar, relacionar, etc. En niveles más altos, pondremos más atención a las necesidades del alumno, por ejemplo, aquel que estudia español para incorporarse a una compañía dedicada a productos de agricultura cuya clientela principal se encuentra en España.

En estas metodologías pedagógicas, lo importante es el proceso y no tanto el resultado, en especial al principio. Lo importante es el proceso de cómo el alumno va adquiriendo el uso del verbo ser, más que si ha hecho correctamente la conjugación. Me importa que diga Yo ser Martín y no Yo Martín (me muestra que sabe que antes del nombre debe usar el verbo ser aunque no haya hecho correctamente la conjugación).

Otro punto muy importante es contextualizar el léxico y los conocimientos por adquirirse, pues sólo se puede comprender bien su significado en un contexto concreto. Les aseguro que los alumnos recordarán el vocabulario del "clima" si lo incluyo dentro de una actividad  divertida y lúdica (por ejemplo jugando a ser "los del pronóstico del noticiero" cada alumno personificará un estilo diferente: el serio y formal, el divertido e informal, etc.) que si les doy una lista de palabras para estudiar para la próxima clase.

Esto me lleva a lo que es denominado, el enfoque por tareas. ¿Qué es una tarea? Es simple, es una actividad, un juego en el que el alumno se concentra en resolver en la lengua extranjera. El aprendiente pone en funcionamiento un proceso mental para ser partícipe de esta actividad. De esta manera el estudiante va internalizando los conocimientos (aún cuando no sabe "el porqué" de tal o cual estructura gramatical). El alumno juega, se concentra en la resolución, olvidándose que está "aprendiendo" algo nuevo. Si a esto le sumamos el contexto funcional; la internalización y el aprendizaje serán mucho más efectivos que si usáramos una metodología pedagógica tradicional.  Con esta metodología el alumno "se olvida" que está en el aula de español y como resultado, aprende distraídamente, inconcientemente, jugando, pensando, creando por si mismo conocimientos.

Veamos un ejemplo: Quiero enseñar el pretérito imperfecto del indicativo (yo comía, cantaba…). Les cuento a los alumnos, al principio de clase, que hoy viajaremos en una máquina del tiempo y nos trasladaremos a la época en que cada uno tenía 15 años. Cada alumno debe recordar cómo era, qué ropa usaba, quién era su mejor amigo, etc. Incluso puedo pedir que escriban esto como tarea transportadora, hasta les pediría que recuerden alguna anécdota. Luego les pediría que vuelvan al día de hoy y cuenten a su compañero algunas de las cosas que han recordado. Los alumnos deberán tratar de resolver la tarea utilizando el pret. imperfecto. A quién no le gusta contar sobre su pasado. La tarea se hace placentera para todos, para el que cuenta, para los compañeros de curso que tienen la posibilidad de conocer el pasado de su compañero. Pasan cosas muy divertidas, como aquel alumno, muy elegante y ejecutivo que contó que a los 15 años era punk o aquel otro contando las mil y una técnicas de copiado y machete (chuleta, soplete, torpedo) durante los exámenes. Claro, aquí fuera de contexto, no causa mucha gracia, pero en clase y conociendo a los personajes… Con esta actividad, los alumnos han aprendido en contexto, su aprendizaje ha sido funcional y ellos…han internalizado conocimientos sin siquiera darse cuenta. Lo importante es que el maestro pueda crear a partir de la tarea el contexto para una situación real de comunicación y que esta genere en el alumno una necesidad auténtica de interactuar usando al idioma como medio para ello.

Otras tareas: hacer una tarjeta personal de presentación, explicar como se llega de X lugar a Y lugar, escribir un folleto que publicite X cosa, planificar el programa para el fin de semana, llenar un formulario bancario, escribir una receta de cocina, escuchar las noticias de la radio, etc. Las ideas son infinitas. Todo depende del objetivo del maestro, qué quiero enseñar, qué quiero que los alumnos internalicen, qué destreza (escrita, oral, auditiva, lectora) quiero practicar. Para más, ver modelo de programación.

La planificación hecha por el maestro, por lo general, tiene más de un tarea, muchas veces una tarea tiene sub-tareas. Lo importante es que exista una correlación entre una y otra, que fluya y que no parezca que una tarea está totalmente desconectada de otra.

Cabe destacar que en este tipo de metodología pedagógica, el lugar del maestro tanto como el del alumno cambia. El maestro ya no es ese todopoderoso dueño del "saber". El maestro pasa hacer un guía en el descubrimiento de conocimientos hecho por los alumnos. El maestro da un paso al costado y cede un poco de lugar al alumno, que se convierte en un ente mucho más activo. Esto genera un alumno mucho más creativo, que genera estrategias propias para la adquisición de la lengua.

En suma, la idea es enseñar pero de un modo mucho más lúdico, que el alumno aprenda en un contexto mucho más dinámico y funcional. No más a la repetición de los verbos todos juntos y a una sola voz "Yo repito, tú repites y él….él no, él quiere ser mucho más creativo."


Lecturas recomendadas:

"¿Qué significa trabajar en clase con tareas comunicativas?" de Ernesto Martín Peris.

"Trabajar contenidos lingüísticos dentro del enfoque por tareas (I)" de Mario Gómez del Estal Villarino

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