domingo, 15 de mayo de 2011

Un cuento para la clase: “El otro yo”

En mi post anterior he expuesto la importancia de la inclusión de cuentos en la programación de la clase de español. En este post quiero entregarles uno de mis cuentos favoritos. “El otro de yo” de Mario Benedetti, un grande entre los grandes.

Este cuento es apropiado para un nivel intermedio, los alumnos deben conocer el pret. indefinido y el imperfecto. El cuento, justamente, viene perfecto para visualizar los usos, integración y el contraste entre los pasados.  

Como trabajo previo se puede trabajar la biografía del autor. Se puede leer la biografía en clase. También hacer alguna actividad de completado (sacar de la biografía las preposiciones, verbos o algunas palabras). Podemos también dar la biografía desordenada y pedir a los alumnos que la ordenen según el orden cronológico de los acontecimientos.  Otra actividad interesante, en parejas, dar dos textos, con diferente información sobre el autor, cada alumno debe completar la información que le falta, preguntando a su compañero. Otra, pedir a los alumnos, la clase anterior, que busquen y traigan a clase información sobre el autor. Ya en clase, entregar una guía de preguntas para contestar o hacerlo oralmente, todos juntos. Bueno, hay infinidad de ideas que pueden aplicarse con una biografía, estas son algunas.
Recomiendo entregar a los alumnos un pequeño vocabulario para facilitar la lectura.

Y ahora sí, al cuento. Terminado éste, encontrarán preguntas de debate y trabajo para realizar en clase basado en el texto leído.                                  
                                         
                                     El otro yo

Mario Benedetti

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando.Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

Guía de preguntas para la clase:
1. ¿Cómo era Armando?
2. ¿Por qué no era del todo corriente?
3. ¿Por qué no le gustaba a Armando su “otro yo”?
4. ¿Por qué se suicidó “el otro yo”?
5. ¿Qué le pasó a Armando cuando estaba sin el “otro yo”?
6. ¿Cuál es la idea principal del cuento?
7. ¿Qué nos quiere transmitir el autor?
8. ¿Cómo es tu “otro yo”?
9. ¿Somos “los mismos” en todos los lugares, con todas las personas?
10 ¿Tenemos un sólo “otro yo” o varios?
11. ¿Te gusta el final del cuento?
12. En parejas o grupos de tres: inventar un nuevo final para el cuento.

Preguntas gramaticales:
13. ¿Cuándo se utiliza en el texto el pretérito impefecto?
14. ¿Cuándo se utiliza en el texto el pretérito indefinido?
15. ¿En qué párrafo cambia del imperfecto al indefinido? ¿Por qué?

2 comentarios:

Fabio D Master dijo...

Gracias por compartir sua material!
Un abrazo

Anónimo dijo...

Excelente ejercicio. Gracias